Ser mamá con sueños, anhelos, miedos e inseguridades

Sé que el 10 de mayo ya pasó y que todas hablamos de ese tema, felicitamos a nuestras mamás, les dimos poemas, y nos tomamos miles de fotos… pero la verdad hoy me gustaría platicar de lo que sienten las madres que tenemos muchos roles. No sé si todas sientan lo mismo pero al menos yo sí.

Ser una mujer empresaria, de 40 años y con 4 hijos; más el trabajo, las presentaciones, las responsabilidades y, por qué no decirlo, los conflictos existenciales, a veces vamos por los días con profundos pensamientos de tristeza, de preocupación. Aún con todo lo anterior damos buena cara y estamos listas para apoyar siempre a todo el que lo pida.

Yo en especial soy una persona que comparte, y por las personas que me importan puedo hacer hasta lo imposible, pero también es importante mencionar que somos mujeres que vivimos nuestros propios calvarios. El ejercer distintos roles y en todos dar lo mejor no es una tarea fácil. Solo las que los vivimos entenderán a lo que me refiero.

Me gustaría celebrar a la Mamá Mujer. Verla no como dadora, sino ver qué podemos nosotros aportarle a ella en su parte más olvidada: deseos, anhelos, miedos, dudas, inseguridades, tantas cosas que muchas veces se dejan a un lado por ser mamá.

Ser mamá con múltiples ocupaciones te dota de un manejo del tiempo y te da una especial forma de ver la vida.

En lo personal he descubierto que cada faceta necesita su atención y su prioridad y caigo a la cuenta que la prioridad más importante somos nosotras.

A las madres que tengas cerca, ya sea a la tuya o las que trabajan contigo, de vez en cuando pregúntales “¿cómo estás?” Verás que te darán una lista interminable de tareas por hacer o te contestarán un simple “bien”. Sé que las personas que tenemos estos papeles se identificarán y se vale darnos un tiempo para nosotras como mujeres aparte de ser mamás.

Les mando un abrazo a destiempo por que para eso no hay fechas definidas.

Hasta lo imposible

Muchas personas me preguntan lo que hago cuando viajo.
A parte de ser la más feliz del mundo, porque como saben es una de mis grandes pasiones, pertenezco a un grupo de peluqueros voceros de la marca Wella professionals. Nos llaman passionistas. ¿Qué hago ahí?

Tengo el privilegio de estrenar un producto, una tendencia o una técnica nueva. Lo pruebo y lo conozco antes que todos. Parte de mi trabajo es ir a Europa 2 veces al año para el lanzamiento de colecciones (así es, tal como existen colecciones para la vestimenta, lo hay también para el cabello).

Yo voy literal a inspirarme y aprender. Una vez que me apropio todo en el viaje, regreso a México y me encargo de tropicalizarlo para nuestro país y para algunos de Latinoamérica (Latam), se adapta según lo que esté de moda en la región.

Trabajo con la firma desde los inicios de mi carrera y literal es por convicción. Estoy enamorada de las tecnologías, de que se preocupan por tener las mejores opciones de coloración y de cuidado para el cabello.

La verdad para mí es un verdadero privilegio trabajar en esto. Conozco gente, viajo, aprendo y lo mejor de todo es que he hecho increíbles amigos. Creo que hay que reconsiderar la idea de que la amistad y el trabajo no se llevan.

Hay varias personas haciendo lo mismo que yo alrededor del mundo, pero me siento muy orgullosa porque en Latam soy la única mujer y por lo mismo soy muy consentida por todos.

Ser mujer de por sí es todo un reto, pero además tenemos la capacidad de congregar, de unir, de hacer muchas cosas a la vez y tenemos una energía como de otro planeta. Creo que el talento no tiene nada que ver con géneros; creo que cuando algo te gusta de verdad buscas todas las posibilidades para hacerlo posible. Hasta lo imposible.