Motivación de líderes

Creo que uno de los retos más importantes que vivimos los emprendedores es la
capacidad de automotivarnos. También nosotros nos cansamos, también nos decepcionamos.

Muchas veces sentimos ganas de abandonar nuestros proyectos, ya sea por que las cosas no salen como imaginamos o por que simplemente nos damos cuenta que el sueño que tenemos no se realizará tan rápido. Es claro que como emprendedores, cuando tenemos una idea en mente, no concebimos el trabajo que implicará llevarla a cabo y solemos
ser demasiado optimistas y un tanto soñadores.

Cuando estás en la ejecución de un proyecto pueden salir muchas cosas como no te las imaginaste, desvíos en el camino para llegar al objetivo, sin embargo lo más importante de todo es no perder de vista tu fin último.


Puedes encontrarte con miles de obstáculos, unos grandes, otros insignificantes, pero al fin y al cabo obstáculos. Como el significado de la palabra misma: son inconvenientes o impedimentos que de ti depende si serán decisivos para abandonar tu sueño o solo harán que acciones de forma distinta.

A veces en este camino nos llegamos a sentir tristes y muy desanimados. Platicando con varios amigos empresarios les pregunté cómo hacen para recargar pilas y para no desistir en el camino. Me doy cuenta que hay algo en común en todos ellos: son personas resilientes, con tolerancia a la frustración y constantes.

Yo soy un ser apasionado en todo, ¿qué quiero decir con esto? Que cuando estoy triste me tiro al drama pero intenso; cuando estoy eufórica también es intenso, y no me parece que sea malo, pues te vuelve una persona más sensible y con los 5 sentidos puestos en cualquier situación.

Lo peligroso es dejar que las emociones digan las últimas palabras, porque, por muy mal que me pueda sentir o muy decepcionada, o muy dudosa, lo que tengo claro es que mi META no se mueve, es inamovible, lo único que cambia tal vez será el tiempo y la forma, pero la meta permanece siempre.

Creo que los más bonito de todo esto es que siempre y día a día crecemos, conocemos y desarrollamos nuevas habilidades. La forma en la que yo me automotivo es aprendiendo siempre cosas nuevas; viajando, porque, para mí, viajar es una caricia al corazón; convivir con mi familia es de las cosas que más disfruto, y salir con mis amigos para reírnos de tonterías hasta que nos duele el estómago.


Esas son las cosas que busco hacer para poder recargar la pila y para tener una mente creativa y encontrar nuevas formas de insistir sin dejar mi meta atrás.