Tú, yo, ella, Coco, todas

Mujeres, hermosas mujeres.

Yo nací de una y soy madre de tres.

Trabajo con decenas.

Y el 80 % de mis clientes son mujeres, o sea, clientas.

Cuando me preguntan si nos es difícil trabajar juntas, porque en mi empresa somos 35, contesto que nosotras tenemos la habilidad de ser camaleónicas. Nos convertimos en lo que se necesite en ese momento.

En mi vida he crecido con mujeres sumamente comprometidas, en todos los aspectos; he convivido con madres excepcionales que hacen hasta lo imposible para que sus hijos sean las mejores personas a costa de lo que sea: desvelos, llanto, preocupación, extrema organización, incluso cuando están enfermas.

Siempre dando lo mejor para los suyos.

He conocido a muchas mujeres que son mamás y papás a la vez; ellas demuestran al 100 % su capacidad de ejercer los dos roles y sin miedo, muchas veces con un llanto silencioso, pero con la bandera de nunca rendirse.

Las mujeres somos capaces de crear nuevos ambientes. Podemos reconstruir de la nada un imperio y hacer que los que amamos saquen el mejor de sus talentos.

Hoy quiero honrar a tantas y tantas que he conocido en mi vida, con historias de todo tipo, a veces abusadas, muchas veces no valoradas, violentadas, pero son mujeres que siempre encuentran la manera de cuidar, amar, proteger y reinventar.

Hace unos días Wella Professionals me pidió recrear un look de alguna mujer que fuera de mi inspiración. Elegí a COCO CHANEL.

Mi inspiración, otra mujer. Foto: El Don Cruz.

Gracias, Coco

Ella es la creadora del traje sastre para mujer, del tan usado little black dress.

Una mujer que marcó época. Huérfana a la edad de 7 años, y criada en un orfanato, siempre se mostró valiente ante las adversidades, y la vida se encargó de que descubriera sus talentos.

Una mujer que fue en contra de las reglas establecidas. Que dijo adiós al corsé y a la ropa tan incómoda que usaba la aristocracia de entonces.

¿Por qué las mujeres no podrían usar un traje sastre?

Sofisticada, delicada, fuerte, apasionada y segura de lo que quería. Por esto, y por mucho más, GABRIELLE CHANEL es una mujer icónica.

El nombre de Gabrielle se lo puso una monja de la Casa de Caridad en Saumur, Francia, donde nació. Significa FUERZA Y PODER.

Para mí es una verdadera inspiración, pues usó sus recursos como verdaderas oportunidades; fue visionaria y valiente para defender sus ideas, y logró dejar uno de los legados más grandes dentro de la moda.

Gracias, Coco.

Ella: Chelsea Mckenzie Baker. Foto: El Don Cruz.

Wella embellece

Una de las cosas que más me gusta de la empresa en donde trabajo, Wella, es que se ha dedicado a buscar las mejores opciones para embellecer a tantas y tantas mujeres.

Sí, Wella siempre está innovando en sus tecnologías y en preparar a su equipo, pues su misión es hacer que estemos lo mejor preparados y tengamos las mejores herramientas para hacer de este mundo algo más bonito.

Porque, cuando se embellece el exterior, el interior crece.

Juntas, construyendo historias

Pienso que las mujeres tenemos todas las capacidades para hacer lo que nos apasione, que no importa que tengas que ir en contra de las normas establecidas. Tenemos la convicción y el carácter para buscar cualquier sueño.

Amo mi trabajo y me enloquece hacer externa la belleza que ya está ahí, en cada una de nosotras; amo descubrirlas y hacerlas brillar.

Abrazo a todas las mujeres que están construyendo sus historias.

Una parte de mi Dream Team.

¿Qué es el amor?

El amor es un torbellino de emociones, es como acariciar la nubes con una mirada. El amor es entrega, espera, paciencia y confianza. El amor es querer acompañar a la persona que tienes al lado sin interrumpir sus pasos, es el motor que mueve al mundo. El amor es la vivencia y la experiencia de sentirse en el estado de mayor felicidad que se puede pensar.

A veces el amor también duele. Cuando amamos a alguien con tanta fuerza y sabemos que no es para nosotros también duele, y duele mucho. Se siente como una sensación que quema en la garganta y en el estómago; es angustia, tristeza y llanto contenido.

¿Cuántas veces te has enamorado? El amor es un regalo que merece la pena vivirse, es lo que inspira a tantos poetas, a tantos artistas. El amor tiene la capacidad de hacerte sentir en la nubes y puedes pasar todo el día, hagas lo que hagas, pensando en la persona amada.

El amor es disfrutar cada rincón, de la piel del otro como si fuera un bálsamo, es mirar en sus ojos el alma, es ver más allá de la apariencia. Es más allá de la edad, más allá de la condición social, de la razón, del deber ser. El amor es un maleducado, nunca avisa cuando llegará a ti, ni te deja escoger, simplemente llega con toda la fuerza y no se detiene a pensar a quién tocará, puede ser la más dulce miel, o el trago más amargo.

El amor es un regalo del cielo.

Se dicen tantas cosas del amor. Todos los hemos experimentado, y tú, ¿te amas?

Si pudiéramos experimentar estas sensaciones hacia nuestra propia persona, nos respetaríamos, cuidaríamos de nuestro cuerpo y obviamente nos procuraríamos más.

Hoy creo que el amor propio también implica valentía, respeto y convicción. Si cada uno de nosotros nos hiciéramos conscientes de lo importante que es amarnos, seguramente viviríamos en un lugar mejor, habría menos enfermedades y muchos más valientes que lucharan por buscar su felicidad sin dejar para después las cosas que realmente desean.

Espero que en estas fechas te regales algo especial a ti mismo, algo que te apapache, que dé valor y, sobretodo, que cultive más y más tu amor propio.

Disfruta este día con tu persona más importante, o sea, tú mismo, tú misma.

La siguiente es una pintura de mi autoría que les quería compartir; en ese lugar descubrí lo importante que es el amor propio.

Este es un pasillo de ajedrez, en un hotel de Barranquilla, Colombia. Fue mi primer viaje como artista internacional con noches llenas de sueños e ilusiones; un auténtico encuentro conmigo y para mí, contemplando el cielo y soñando hasta donde no existen límites.


A propósito del #10yearschallenge…

Ahora que está tan de moda este tema de los diez años antes, me puse a recordar qué era de mi vida hace una década. Tenía 31 años y estaba cumpliendo el décimo aniversario de bodas (porque han de saber que me casé siendo una bebé de 21 jaja).

También recibía la noticia de que tendría un cuarto hijo, que la verdad me cayó de sorpresa.

En lo laboral, estaba firmando el contrato para el salón que estaría ubicado en Luna Parc. Todo un reto profesional, pues era la primera vez que firmaba un contrato tan retador: estaría en un Centro Comercial, con un montón de requisitos y con un compromiso de 5 años. Si bien es cierto que a los emprendedores les encantan los retos y se dejan llevar por la adrenalina, no dejaba de sentir un poco de angustia por el compromiso que venía.

Una pieza clave en todo este crecimiento se la debo a mi esposo. Ha sido sin duda el sostén en muchas cosas en mi vida y en este caso no fue la excepción. Cuando llegó la noticia de María (mi cuarto bebé) sentí temor porque sabía lo que implica una apertura nueva. Un nuevo hijo necesita de todos los cuidados para poder desarrollarse y andar solo, sin embargo, pensé, no voy a parar ni voy a bajar el ritmo de trabajo, este bebé sabrá que su mamá está ocupada siempre y debe acostumbrarse a este ritmo.

Han sido muchas aventuras, muchas anécdotas, llantos, risas, retos, el ser mamá emprendedora te mantiene de todo menos aburrida y desocupada, te da muchas satisfacciones

Con tu equipo de trabajo compartes el beneficio, mas no el riesgo. A veces no comes a tus horas, no tienes un horario fijo, y aunque muchas personas me dicen que qué bonito mi trabajo, se debe lidiar con la familia. Para que un negocio prospere la regla número uno es la constancia. Llueva, truene o relampaguee; estés enferma, sola, e incluso tu personal no llegue, el negocio se abre siempre a la misma hora y se cierra igual.

Este rol de empresaria es mi vitamina pura, amo con mucha pasión hacer lo que hago, lo disfruto y los retos son como inyección de adrenalina para mí.

Si hace 10 años me dijeran lo que vendría: 4 hijos, 3 salones y una barbería, diría “sí, ¿dónde firmo?”.

Soy Blanca DÍAZ

Soy de las personas que piensa que para cambiar al mundo solo se necesita una persona: tú mismo.

Soy idealista de corazón. Creo en el amor a primera vista.

Disfruto de una buena comida y una copa de vino, tinto de preferencia, compartida con los que amas -es lo mejor-.

Pasión es una palabra que me define; si me tiro al drama, me tiro en serio; si doy un beso, lo doy con el alma; si trabajo, lo puedo hacer por 18 horas seguidas sin parar

Amo mi país y como buena mexicana lo defiendo y me siento orgullosa de él en donde quiera que esté.

Mi comida favorita es la que se comparte.

Soy mamá de 4 personitas que hacen que cada día piense en las decisiones que haré por su bienestar.

Mi mayor inspiración es mi padre. Lo amo. Su mejor enseñanza es chiflar todas la mañanas no importa si es un día feliz o triste, nublado o soleado.

Disfruto bailar, y bailo lo que sea. La verdad es que no lo hago bien, pero aún así me encanta.

Adoro reír con mis amigos. Ha hecho que tenga más patas de gallo que nada, pero la verdad prefiero una buena carcajada a una cara estirada.

Le temo a los ratones, un pánico mala onda. Grito en cualquier lugar si veo uno.

Me encanta viajar, quisiera ser una trotamundos.

Soy soñadora en potencia y creo firmemente que hay más personas buenas que malas.

Soy peluquera, loca por la imagen y el cabello.

La verdad, aquí entre nos, mi cabello me encanta. Es rizado, loco y desordenado como mis ideas, y normalmente a toda la gente le gusta.

Escribo este blog por que me gustaría que supieran qué hay detrás de la vida de un peluquero. Es una profesión de la que mucho se ve, pero poco se sabe.

Ojalá les guste.