Adiós, 2018…

Estoy agradecida con Dios por este año que termina.

Fue un año con muchos aprendizajes en todos los sentidos.

Descubrí que los sueños son posibles siempre y cuando no desistas en el camino.

Aprendí que los buenos amigos se cuentan con la palma de la mano y aún así sobran muchos dedos, pero que los que se quedan son los más grandes tesoros. Aprendí también que viajar merece la pena, pues vale más una experiencia de vida a algo material. Aprendí que el amor tiene distintos momentos. No siempre es dulce, no todo es bueno y mieloso, sin embargo el amor verdadero se siente, se vive y se demuestra a pesar de lo difícil que se ponga de pronto. Aprendí que nunca es tarde para empezar, no importa qué. Hoy somos lo más jóvenes que podremos ser. Siempre es buen tiempo para valorarte, para darte tu lugar como persona. Aprendí que mi país es maravilloso y que soy privilegiada de ser mexicana. Aprendí que se vale decir “ya no más” y decir “esto merezco”.  

Estamos aquí para ser felices y a veces debemos poner en una balanza las cosas que sí queremos y las que no. Por muy grandes éxitos que puedas tener, si no son compartidos se pueden volver efímeros.

Recuerda que con tan solo mirar a alguien con detalle puedes descubrir grandes cosas.

Gracias, 2018, por tanto que me regalaste. Que este nuevo año podamos dedicarlo a lo más importante que tenemos, que somos nosotros mismos, que nos empeñemos por amarnos y por respetarnos y que disfrutemos cada día intensamente

A ti que me lees, deseo que 2019 traiga lo necesario para que crezcas y aprendas de ti y de los que te rodean.

¡Bienvenido seas!

Con cariño, Blanca Díaz.

El día que cumplí uno de mis sueños.

“Blanca, tenemos un lugar libre para Trend Vision y hemos platicado quién debería ir; llegamos a la conclusión de que tú eres la persona indicada, ¿estás lista para viajar a Nueva York?”, me dicen por teléfono.

Cero estaba lista, pero dije que sí.

Era jueves y el vuelo salía la noche del sábado siguiente. El International Trend Vision Award, organizado por Wella Professionals, es el evento de peluquería más grande del mundo que reúne a los mejores peluqueros de cada país.

Estaba emocionada y aterrada a la vez.

La demanda que llegó en el momento menos indicado

Asistir es todo un logro. Generalmente van importantes representantes de la marca. Es como el London Fashion Week, pero de la peluquería. Con todo mi corazón puedo decirles que desde inicios de mi carrera anhelaba ir. La misma semana en que me dan la noticia recibo otra desgarradora: unas personas a las que apreciaba bastante habían puesto una demanda laboral en mi contra.

Un río de emociones pasaron por mi mente. Sentía tristeza, angustia e impotencia por no saber qué hacer en esa situación. Pero también estaba a poco de vivir una de las mejores experiencias de mi vida. En otra entrada les contaré más detalles sobre la demanda.

Llegué a NYC

Nos hospedamos en el Hotel W, en pleno Times Square. Había un inmenso arreglo de orquídeas blancas en la entrada, mis flores favoritas. ¿Estaba soñando? No lo creo.

Recorrimos todos los matices y la diversidad de la Gran Manzana. Es una ciudad que parece infinita: los bares de Soho, el Museo de Arte Moderno, sus enormes avenidas.

Obvio hay dress code para el evento. Normalmente es black fashion. Tardé en elegir el look ideal. Me probé 6 cambios y al final elegí el indicado: un jagger color negro de seda y una blusa estilo halter de lentejuela.

Recomendación: ¡usen zapatos cómodos! Yo usé unos stilettos negros que se veían divinos pero caminé como maratonista y mis pies acabaron molidos.

Ya se imaginarán: estaban los looks más atrevidos y arriesgados de lo peluqueros de todo el mundo, como siempre con un color establecido. La diversidad y la creatividad invadían las cabelleras, de todas formas y colores. Era todo un espectáculo.

Las personas que no se dedican a esto nunca se imaginan la gran industria que hay detrás de un simple y común corte de cabello. El International Trend Vision Award se hace una vez al año y se muestran las colecciones que estarán de moda en el siguiente.

Ese fin de semana hice realidad uno de mis sueños.

¿Has tenido alguna experiencia similar? Compártelo. Me encantará leerte.